
Mucho más que una librería... Eso es lo que nos llamó la atención cuando entramos en esta tienda.
Libros, sí, pero también una auténtica invitación a descubrir novedades y a evadirse.
Cómics, manuales sobre historia, novelas, literatura extranjera, libros y juegos infantiles, manuales sobre bienestar... ¡La selección está al día, los estilos son variados y despiertan la curiosidad!
Y el entorno... Completamente reformado por artesanos locales, el lugar rinde homenaje al saber tradicional y estimula todavía más las ganas de leer.
En la fachada, las tejas se han colocado una a una, a mano.
Arriba, una escalera de madera y acero lleva a un espacio acogedor. ¡Se puede tomar té y café para disfrutar de un momento de relax en un sofá con un aspecto ideal!
La dirigen 4 entusiastas: Charlène, Géraldine, Marie y Maeva trabajan en la tienda por amor a los libros y porque tienen ganas de descubrir novedades.
Fue precisamente Charlène quien se hizo cargo de la librería hace 8 años. De naturaleza curiosa, esta amante de la antropología y de los viajes ha tenido varias experiencias profesionales (incluido un servicio de cátering para embajadas) antes de hacer realidad el sueño de su vida.
El día a día no siempre es fácil («somos prácticas, recibimos cajas, desembalamos, ordenamos, nos las arreglamos»), pero por suerte también tenemos tiempo para buscar novedades y dar consejo a una clientela no menos apasionada.
Hiperrápida, exigente, comprensiva: 3 palabras clave que la caracterizan y que le han permitido sacar adelante este proyecto.
«Soy atrevida, hay que correr riesgos, ser cabezota. Si no funciona, ¡nos recuperaremos! ». Un leitmotiv que cobra todo su sentido cuando ves el resultado.





